martes, 20 de septiembre de 2022

LA INCERTIDUMBRE PUEDE SER SÍMBOLO DE CAMBIO

Por: Fabiana Carolina - Comunicadora de la Universidad Nacional de Piura. 



No cabe duda, que el mundo ha ido progresando con el pasar de los siglos, con la llegada del internet, las nuevas tecnologías y el avance de las ciencias, el mundo ha alcanzado invenciones brillantes. Sin embargo, detrás de esos grandes logros existe un panorama de preocupación e incertidumbres que cada día genera estrés, inquietud, inseguridad, y ansiedad. Actualmente la pandemia de COVID 19, la guerra de Ucrania, el precipitado cambio climático y la polarización política, son demostraciones concretas de la gran incertidumbre global a la que nos enfrentamos y por ende a las grandes limitantes del desarrollo humano.

Cuando se habla de desarrollo humano, se refiere a ayudar a que las personas lleven una vida que valoren mediante el aumento de sus capacidades, algo que no se limita a los logros en materia de bienestar, sino que incluya la capacidad de actuar y las libertades. Habiendo dicho eso, hablaremos de las incertidumbres que atañan actualmente al ser humano y como también estas afectan a nuestro país. 

Empezaremos por el cambio climático, este en los últimos años ha ido aumentando y por consecuencia, se han registrado niveles históricos de temperaturas, incendios y tormentas que se constituyen cómo recordatorios de que la crisis climática sigue avanzando. Y es que este problema, ya está dejando consecuencia en el mundo, pues más de un millón de especies vegetales y animales se encuentran en peligro de extinción. Particularmente en nuestro país, el cambio climático ya está dejando estragos y está ocasionando grandes problemas en su futuro desarrollo.

Claro ejemplo, es la disminución de la producción de papa en la costa y sierra por altas temperaturas y exceso de humedad; la perdida de terrenos agrícolas y salinización de los suelos; todo esto genera una incertidumbre alimenticia, pues la actividad agrícola es la principal actividad extractiva que contribuye a la alimentación de los peruanos, por ende, si lo suelos dejan de ser aptos para cosechar, ya no estarán los productos que son parte del alimento diario del peruano. 

La guerra de Ucrania es otro de los problemas que causa gran incertidumbre en el mundo, pues está provocando el aumento de la volatilidad de los precios de la energía, los alimentos, los fertilizantes, las materias primas y otros bienes. Esto afecta en el futuro de nuestro país, exactamente a la agricultura, pues si los precios de los fertilizantes siguen subiendo, muchos de los agricultores peruanos no podrán adquirirlo, por tanto, la producción de arroz, papa y maíz podrían disminuir hasta en un 40% o más. 

Siguiendo la línea de los problemas que atañan al mundo y por ende al desarrollo humano, tenemos a la polarización política y es que esta añade mayor complejidad a esta gran cuestión y la incertidumbre empeora, pues un gran número de personas se sienten frustradas por sus sistemas políticos. Nuestro país debe tenerlo muy en cuenta ya que, a mayor polarización, más difícil resultará generar consensos amplios entre grupos con sensibilidades distintas para acometer reformas profundas que permitan que la sociedad peruana avance.

Por último, tenemos el COVID 19, la cual ha hecho agudizar más el desarrollo humano y ha dado a relucir la gran desigualdad que existe, pues las brechas digitales preexistentes han agudizado las diferencias en el acceso y la calidad de la educación de la infancia.

A pesar, de que las actuales incertidumbres están generando grandes problemas, podemos ver a estas como una oportunidad de generar una posibilidad de cambio, una nueva posibilidad de suponer una oportunidad para imaginar, crear, y experimentar, para así darle una solución a estos problemas. Juntos podemos encontrar formas para adaptar y renovar instituciones que nos ayuden a darle cara a este mundo de cambios imprevisibles, para ello tenemos que cooperar, para que así este futuro por más incierto que sea, represente una promesa más que un peligro. 


EL PERIODISTA FRENTE A LA VERDAD DE LAS NOTICIAS

Por: Fabiana Carolina - Comunicadora de la Universidad Nacional de Piura. 




Se puede definir al periodismo como una de las actividades más destacadas en la actividad sociocultural, la cual, está intrínsecamente vinculada al desarrollo de la civilización. Es por ello, que este en un factor importante para la vida del hombre, debido a que no se puede vivir sin saber lo que ocurre en su entorno. De ahí radica la importancia del periodista, pues la participación de este en la sociedad es esencial porque satisface la necesidad del ser humano de estar enterado de lo más sobresaliente que ocurre en el mundo. 

El periodista puede encargarse de muchas cosas, de hacer despachos, de investigar algún suceso, recopilar y analizar información y posteriormente redactarla. Una de las formas en las que redacta la información es la noticia. La noticia según Jack Fuller en su libro Valores Periodísticos, la define como un informe de lo que ha conocido recientemente una organización noticiosa sobre asuntos de alguna importancia o interés para la comunidad específica, la cual, posteriormente es atendida por dicha organización noticiosa. 

Esta definición, sin duda abre un abanico enorme para la concepción de lo que es noticia o no, pues puede que para un periódico un evento político sea lo más importante y para otra casa periodística no lo sea, y eso se debe al entendimiento que tiene cada periódico con su comunidad de lectores. 

Ahora bien, cuando se habla de redactar una noticia u otro texto periodístico, siempre se ha dicho que el periodista debe escribirla con objetividad, honestidad, imparcialidad, neutralidad, etc. Y se habla eso, ya que el periodista no debe mezclar su opinión personal en la redacción, al contrario, este debe de colocar la información lo más apegada a la realidad y a la verdad para que el mismo lector sea quién tome una posición y una opinión frente al acontecimiento narrado. Pero, la realidad es otra. 

Empecemos por la objetividad, particularmente se me ha enseñado que para transmitir la verdad la objetividad siempre debe ir de la mano del periodista, y es que este siempre debe tomarla para ofrecerle al público una información pura y dura, es decir, una información libre de ideologías, gustos y preferencias. Por tanto, la subjetividad no debe existir en el periodismo. Pero lo cierto, es que ningún periodista ha logrado hacer un periodismo 100% objetivo, pues siempre la perspectiva de este entra en juego, bien sea dándole una pincelada a los detalles de la información u orientando a su selección. 

Con esto queda claro que la subjetividad en las noticias es importante. Imaginemos que en nuestra sociedad todos los periódicos presenten los acontecimientos narrados de una sola forma, eso haría que las personas tengan la misma opinión del hecho. Por tanto, la subjetividad siempre debe dejar sus matices para que la población forme diferentes opiniones respecto a un determinado tema. 

Siguiendo la línea de la verdad tenemos a la veracidad, un periodista nunca debe sacar un hecho que sea falso, porque eso va en contra de su moral periodística. Sin embargo, Fuller nos plantea otra cosa. Si un periodista sospecha que la declaración de algún político es falsa, este puede sacarla (difundirla), pero posteriormente puede desmentirla, y es que la razón de que un periodista quebrante la verdad y publique algo que él cree que es falso, es porque la declaración inexacta pesa mucho más que el riesgo que engañe a las personas. 

A pesar de eso, siempre queda un rechazo a publicar información dudosa. Y es ese mismo rechazo moral de publicar información falsa que hace que el periodista tome una posición de adversario frente a los políticos, asumiendo que todos los que ocupen un rango político alto sean mentirosos. 

La neutralidad del periodista es otro factor importante en la verdad de las noticias. Y es que el periodista siempre debe ser neutral, debe mostrar todos los puntos de vista relevantes posibles tal y como son, sin mezclar su opinión personal para que cada lector adopte la opinión que prefiera, sin embargo, la neutralidad en el periodismo no debe ser una norma que siempre se tenga que cumplir, y digo esto, ya que el periodista necesitar ayudar a todos los hombres a comprender temas complejos que cada vez interfieren en su pensamiento político y para ello, el periodista necesita hacer y mostrar sus juicios de valor. 

Pero, al mostrar sus juicios de valor no significa que este no se límite a dar su opinión y le dé rienda suelta a esta, por el contrario, los periodistas deben frenar un poco la expresión de sus opiniones en la noticia para así, poder diferenciar esta de las editoriales. 

Con todo lo escrito anteriormente, puedo darme cuenta que la subjetividad del periodista es algo indispensable en la redacción de algún acontecimiento, pues el opinar es, pues, un servicio que el periodista presta, pero a condición de que no altere los hechos, ni conduzca a equívocos, para así proporcionarle al lector una gama extensa de elementos para su búsqueda de la verdad de los hechos.

EL PERÚ Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

Por: Fabiana Carolina - Comunicadora de la Universidad Nacional de Piura.




Día a día leemos y oímos hablar sobre el cambio climático y las consecuencias que este está dejando. Sin embargo, existe un gran desconocimiento de lo que en realidad es este problema bien por exceso de información, inexactitud en las fuentes o por desinformación interesada, y es eso mismo lo que da origen a una serie de falsos mitos sobre el cambio climático y por consiguiente al desinterés sobre el tema.

Lo primero que debemos aclarar es que el origen del descubrimiento científico del cambio climático comenzó a principios del siglo XIX cuando se sospechó por primera vez que hubo cambios naturales en el paleoclima y se identificó por primera vez el efecto invernadero natural. Lo segundo, es que este fenómeno no sólo conlleva un aumento de las temperaturas, sino también, fenómenos meteorológicos extremos, elevación del nivel del mar, cambios en las poblaciones y en los hábitats de flora y fauna silvestre.  

Habiendo aclarado esos dos puntos del origen y lo que es el cambio climático, hablaré del desinterés de la sociedad peruana por este gran problema. Y es que, los peruanos piensan que los efectos del cambio climático no alcanzarán a golpearlos, como hoy en día están siendo golpeados Puerto Rico, Filipinas y Myanmar. Pero lo cierto, es que nuestro país ya está recibiendo todos los estragos de este fenómeno y ámbitos como la agricultura, los bosques, la pesca y la salud son los que se están llevando el mayor impacto. 

Claro ejemplo, es la disminución de la producción de papa en la costa y sierra por las altas temperaturas y exceso de humedad; la perdida de terrenos agrícolas, y salinización de los suelos; el aumento de la frecuencia e intensidad de los incendios forestales; el incremento en afecciones como las diarreas, infecciones respiratorias agudas, la leptospirosis y los casos de cáncer de piel debido al aumento de la temperatura ambiental y la variabilidad climática. 

Todo esto, nos deja en claro que el cambio climático ya es una realidad concreta y sus impactos ya lo está sintiendo nuestro país, si no cambiamos el chip y no nos empezamos a involucrar en la mitigación de este problema, lamentablemente el escenario en nuestro país en algunos años será desolador. Y digo empezamos, ya que la tarea de reducir el cambio climático no sólo es tarea del Ministerio del Ambiente, sino también, del sector privado y el ciudadano común y corriente. Empecemos a actuar y a tomar conciencia sobre este gran problema, pues recordemos que la forma en la que decidamos actuar en los próximos años tendrá enormes repercusiones para las generaciones que aún no han nacido. 



martes, 30 de agosto de 2022

GRAU

Por: Fabiana Carolina - Comunicadora de la Universidad Nacional de Piura.  



Piura es la cuna de héroes y uno de ellos es Miguel Grau, un hombre que para muchos peruanos representa la integridad, honor, caballerosidad, gloria, amor y respeto a la patria. Nació el 27 de julio de 1834, fue hijo del teniente coronel Juan Manuel Grau Berrio y de Luisa Seminario Castillo. Desde niño con la venia de su padre, abrazó el mar y formó su carácter, fue en ese mismo donde terminó su vida y se consagró como el máximo representante de la Marina de Guerra del Perú. Grau nos dejó la frase inmortal: “En este buque nadie se rinde”. Frase que hoy en día sirve de aliento para seguir luchando contra la incompetencia y corrupción que existe en nuestro país por parte de los políticos, pues así como Grau que con la plena convicción de que debía hacer todo lo que estuviera a su alcance lucho y perdió su vida para defender a nuestro país, cada uno de nosotros deberíamos hacer lo mismo y contribuir junto a esta enorme lucha, la cual, tenemos que ganar.

LA LUCHA AL ESCRIBIR

Por: Fabiana Carolina - Comunicadora de la Universidad Nacional de Piura. 


A lo largo de nuestra vida todas las cosas que estamos dispuestos a ejecutar están llenas de miedo. El miedo en nosotros siempre está preparado para ver las cosas peor de lo que son, siempre está listo y dispuesto a transformar nuestra perspectiva de algo a esa manera, haciendo así, que impidamos y nos frenemos hacer lo que tanto anhelamos. Creemos o mejor dicho creo que este solo está presente cuando realizamos “actividades difíciles”.

Es por ello, que nunca me había detenido a pensar que tenía miedo a escribir, ni si quiera sabía que existía tal miedo hasta que vi la conferencia de Isabel Jijon en TED. Cuando me siento frente al ordenador y me enfrento a la gran hoja de Word siempre florecen sentimientos de ansiedad y pánico, pues me siento incapaz de escribir un texto atractivo que guste a los demás.

En palabras de Isabel Jijon dichas en conferencia: “Las ideas que en mi cabeza eran tan inteligentes, tan profundas, se veían tontas e incoherentes en el papel”. Son palabras que llegan al corazón y hacen que me sienta identificada, pues, al momento de escribir, mis primeras líneas siempre me suelen ser las más difíciles, los primeros treinta minutos son en los me siento más incompetente. Pues, por más que pienso y pienso, las ideas nunca llegan y la inspiración menos.

A diferencia del escritor estadounidense Ernest Hemingway que sacaba punta a veinte lápices antes de sentarse a escribir cada día, yo tecleo y leo veinte veces lo que escribo, y a los segundos lo elimino. Tal vez, este problema sea por el defecto que tengo al tratar de que todo sea perfecto, y es ahí donde surgen preguntas como ¿Estoy escribiendo correctamente? ¿Tiene coherencia esto? ¿La gente entenderá lo que quiero trasmitir?

Lo cierto es, que este miedo que está en mí y que suele surgir cuando estoy escribiendo, debo verlo como un maestro y como un objetivo para desafiarme y darme la oportunidad de crecer y sobre todo de aprender y salir de mi zona de confort. Pues, como dijo William Shakespeare: “No existe nada bueno ni malo, es el pensamiento humano el que lo hace parecer”. Con esta frase no sostengo que no hay que meditar o pensar antes de escribir, sino dar rienda suelta a las palabras y transcribirlas al papel y dejar que estas fluyan y se transformen en textos perfectos.

EL MISTERIO DEL SOLITARIO Y LOS MISTERIOS DE LA VIDA

LA INCERTIDUMBRE PUEDE SER SÍMBOLO DE CAMBIO

Por: Fabiana Carolina - Comunicadora de la Universidad Nacional de Piura.  No cabe duda, que el mundo ha ido progresando con el pasar de los...